Cualquier agente infeccioso que entra a tu cuerpo termina llegando al sistema linfático
Esto puede suceder rápidamente después de la infección, o no suceder hasta que el invasor empiece a reproducirse. Dentro de uno de los nódulos linfáticos, el virus se topa con un macrófago (literalmente: "gran camaleón"). El macrófago ingiere al invasor
Entonces, lo desmenuza y lo muestra a los antígenos del virus en la superficie para que las demás células inmunológicas puedan detectar esa información
Despúes de mostrar los antígenos del virus, el macrófago emite un mensaje a la célula T ayudante para que detecte y reconozca los antígenos.
Este mensaje activa las células T e inicia la reacción inmunológica. La célula T, después de haber reconocido a los antígenos, llama a las células B
Este mensaje activa las células T e inicia la reacción inmunológica. La célula T, después de haber reconocido a los antígenos,llama a las células B
La célula B, ahora activada, va a fabricar millones de anticuerpos. El anticuerpo es una proteína cuya función es la de unirse con un antígeno.
Fabricamos anticuerpos en grandes cantidades porque nuestros macrófagos no son suficientes para atacar las concentraciones altas de organismos invasores. De esa manera, los anticuerpos serán más numerosos que los invasores y así podrán eliminarlos.
¿Cómo pueden los anticuerpos unirse con los invasores? La forma del anticuerpo embona perfectamente en el antígeno (como una llave en una cerradura). Así, cuando un anticuerpo encuentra un antígeno, lo agarra sin soltarlo
Una vez que el anticuerpo ha atrapado a un invasor, emite una señal que dice "Cómeme a mí y a mi presa"
Un macrófago recibirá este mensaje y vendrá a comerse el complejo anticuerpovirus y así eliminará al invasor del cuerpo
Diseñado y desarrollado por